Beethoven a su amada inmortal

“Sólo puedo pensar en ti, mi amor inmortal; sólo puedo vivir del todo contigo o de ningún modo.

Tranquila, mi vida, mi amor, sólo pensando en nuestra existencia conseguiremos nuestro objetivo que es vivir juntos.

Sigue, oh, amándome, nunca juzgues mal el corazón de tu fiel enamorado.

Siempre tuyo,
Siempre mía,
Siempres nuestros”.